Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (XVI): la antigüedad tardía



El Bajo Imperio romano comienza a finales del siglo III, y va a terminar en la división del Imperio. Vuelve a cambiar la forma de gobierno: desde Octavio Augusto tenemos el principado (un régimen absolutista, aunque dándole juego al Senado y a la asamblea) y luego pasamos al dominado, con el que se va a ver un cambio radical (se dan una serie de circunstancias que hacen que el Principado ya no sirva, y se pasa al dominado).

Teodosio I y la historia de las ideas politicas
Teodosio I, emperador romano (378 - 392 d.C.). Imagen: Portal Fuenterrebollo

Justo en el período anterior al dominado, que es la siguiente forma de gobierno, se va a producir una sucesión de emperadores, habiendo en unos cincuenta años 16 emperadores.

- La situación política del Bajo Imperio Romano


+ Siglo III. Roma sufre una nueva crisis de estabilidad y unidad


En el siglo III nueva crisis de estabilidad, y por una serie de causas concretas.

. Politización del Derecho: sobredimensión del derecho público

Lo primero es la politización del Derecho: cambio del predominio del Derecho privado al Derecho público (desde el siglo XIX lo que marca fundamentalmente es la ley). Esto comienza tímidamente y va con el paso de los siglos subiendo de nivel, y comienza en el siglo III cuando el emperador se arroga la organización política de la sociedad, donde los jurisconsultos pierden peso. ¿Cómo se resolvían las disputas jurídicas? Las disputas jurídicas por lo general funcionaban como un arbitraje por los jurisconsultos, pasando a marcar el curso del Derecho las leyes emanan del emperador y los legisladores del emperador.

Se sobredimensiona el derecho público: si antes estaban acostumbrados a soluciones privadas, ahora hay que estudiar las leyes y aplicarlas. Y el emperador tiene el control.

. Acoso fronterizo de los bárbaros

Una segunda causa es que los pueblos bárbaros empiezan a incidir más sobre las fronteras del Imperio. Es una presión tan fuerte sobre la frontera que Roma no tiene legiones suficientes para mantenerlas y acude a una masa de población que no está romanizada (la ciudadanía se ha ido concediendo a toda la península itálica, a parte de la Galia e Hispania, y tienen que recurrir a estas personas) .

Evidentemente nadie va al ejército de buena gana, pidiendo unas condiciones para esa masa de campesinos, que lo que quieren defender es su tierra. Hasta el punto de que el que va a tener fuerza en la elección de los emperadores son los militares. Y el Senado decae, pasa a ser como nuestro Senado español actual. Aquí los emperadores persiguen que el Senado tenga menos importancia.

. Crisis económica

La tercera causa es la crisis económica, que viene derivada fundamentalmente de la falta de seguridad interna en el Imperio. Hay una deficiencia de protección frente al bandidaje, frente a los recaudadores corruptos (el emperador, aunque en teoría podía controlar a los recaudadores, no pasaba siempre en la práctica) e incluso soldados incontrolados. Lo que hacen los pequeños propietarios es ceder sus tierras a un latifundista, a una persona con poder y ejército propio, a cambio de manutención y protección.

. Se recrudece la persecución de los cristianos

Y la cuarta causa es la crisis interna que desencadena la crisis de la religión, las persecución de los cristianos. Los cristianos siguen negándose a adorar al emperador como si fuese un Dios y esto es considerado por algunos de los emperadores como una fuente de descohesión nacional.

+ Se añade la falta de liderazgo de sus dirigentes


A todo ello se añade esa falta de un emperador que valga de verdad, no hay un Marco Aurelio por ejemplo en esta época, sino que son emperadores elegidos por sus legiones pero que no tienen el apoyo de todos los demás, y es lo que lleva a que se llame a este periodo entre el 235 y 284 el periodo de “anarquía militar”, tras lo que aparece un emperador fuerte.

+ Diocleciano sustituye el Principado por el “Dominado” (284)


Diocleciano cambia la forma de gobierno, y se pasa de un Principado al Dominado. Diocleciano es croata, un militar con mucho prestigio, siendo sus legiones los que le eligen tras la muerte del anterior emperador.

. Diocleciano divide el Imperio en 4 partes, con dos Augustos y dos Césares como magistraturas supremas

Él piensa en las causas que están llevando al desastre del Imperio Romano, y ve que la extensión del Imperio hace que una persona sea incapaz de gobernar. Lo que hace es dividir el imperio en dos partes, divididas a su vez cada una en dos más. Cada parte tiene un Augusto y un César, es como si hubiera dos emperadores y dos subemperadores, los Césares quedan subordinados a los Augustos.

. Concentra un poder absoluto: se declara “Dominus”, Señor de todo y de todos

El poder lo concentra ya como poder absoluto en el emperador. Y se declara dominus, por eso se llama dominado, es como si fuera el propietario de algo particular (se le da el poder sobre todos los bienes y sobre todos en el territorio del Imperio).

Recorta las libertades de los ciudadanos, es un poder absolutista. Hay cosas que antes se podían hacer con libertad y desde este momento se ven limitadas las libertades, sobre todo las políticas. Recorta también poder al Senado, que va a pasar a ser una cámara de personas con cierto prestigio social, de familias importantes, pero no toman decisiones de calado.

Las magistraturas importantes pierden las facultades. Se burocratiza definitivamente la Administración Pública. Sigue habiendo cónsules, pretores o ediles, pero son meros funcionarios.

Sobre todo, para mantener todo ese poder, crea una red de espías, de agentes secretos, en el que nadie sabe quien es el agente secreto, y por tanto los gobernadores tendían a seguir las indicaciones del emperador por miedo a quien podía estar escuchando o vigilando la implantación de una determinada medida.

Diocleciano es uno de los emperadores que más persigue a los cristianos, y las ejecuciones son masivas.

. 305: abdica sin asegurar el modo de sucesión: desavenencias entre los tetrarcas

Cuando pensaba que estaba todo más calmado, después de 21 años de dominado, abdica. El sistema previsto es que cuando un Augusto cesase o muriese, el César subiría a la categoría de Augusto, nombrándose otro César. Esto sin embargo no funciona, y cuando llega el momento los tetrarcas se disputan el poder.

+ Constantino, Augustus de Britania (306)


305. Ha dimitido Diocleciano, y en Britania hay un Augusto, que es el padre de Constantino, que fallece, y las legiones eligen a Constantino como Augusto de Britania. Y a partir de ahí Constantino, que se siente fuerte porque tiene un cierto apoyo militar, va a por el poder todo el imperio.

En el 313 publica el edicto de Milán, cesando las persecuciones a cristianos. No es que declare el cristianismo en religión oficial del Imperio, sino que declara la libertad de culto. Se elimina un factor de fractura interna muy considerable. No se convierte hasta el final de su vida al cristianismo, su madre sí es cristiana, Santa Elena, pero por más que intenta que su hijo se convierta no lo consigue.

Desde el 306 al 324 continúa esa lucha por el poder de los tetrarcas por la unificación del territorio, hasta que lo logra en el 324.

Constantino sustituye a los tetrarcas, de los dos Augustos y dos Césares, por los prefectos, delegados del Gobierno sometidos a lo que diga el Emperador.

¿Qué diferencia hay entre Constantino y Diocleciano? Pues que si Diocleciano se cree el Dios personificado del Imperio, Constantino no, porque en él influye la educación que le ha dado su madre y se considera dominus pero no un dominus absoluto, sino que está convencido de que cuando muera va a tener que rendir cuentas del gobierno que ha ejercido del Imperio (entiende que es un mero administrador, y esto le frena en algunas decisiones).

Constantino favorece la libertad del cristianismo. No permite que la Iglesia se inmiscuya en el gobierno del Imperio, pero sí tiene en cuenta su criterio en muchas ocasiones. Pero la separación entre Iglesia y Estado es absoluta.

+ Fin del Imperio de Occidente


En el 337 muere Constantino, y vuelven a surgir los problemas internos, y los bárbaros, que no son tontos, vuelven a presionar sobre las fronteras.

. 395: Teodosio I divide el Imperio entre sus hijos: Occidente para Honorio y Oriente para Arcadio

El Imperio se va debilitando, y Teodosio divide el Imperio entre sus dos hijos: Oriente y Occidente.

Sigue siendo un solo Imperio pero gobernado por dos personas.

. 476: la debilidad del emperador lleva a la caída del Imperio de Occidente: Odoacro gobierna hasta ser derrocado por Teodorico

En el 476 se produce la caída del Imperio de Occidente, el de Oriente se mantendrá hasta el siglo XIV cuando caiga en manos de los turcos. Odoacro, rey de los godos, está al servicio del emperador romano, que en ese momento es un crío de 15 años, aunque el que manda es su padre, Orestes. Odoacro le pide un tercio de la península itálica para que su pueblo se asiente, pero ante la negativa de Orestes se rebela contra Orestes. Odoacro se hace con el poder y se erige en el gobernador de lo que queda del Imperio de Occidente, que a su vez se ha fracturado. Quiere el reconocimiento del Emperador de Oriente, que no se lo concede, pero sí lo considera gobernador como patricio.

Teodorico, un subordinado, acaba por derrocar a Odoacro. Tanto Odoacro como Teodorico gobiernan en nombre del Emperador del Oriente. Poco a poco van cayendo los valores del Imperio y construyen sus propios reinos.

. 527: Justiniano sube al trono en Oriente con tres objetivos claros

En el 527 llega el emperador equivalente a Constantino, pero en Oriente, que es Justiniano. Justiniano, que ha sido militar, sobrino del anterior emperador de Oriente, que ha muerto sin hijos, acaba siendo el emperador de Oriente.

Justiniano es un emperador fuerte, y sus objetivos, desde antes de llegar al trono, son tres: un objetivo político, la unidad del Imperio (tanto oriente como occidente), pero no lo consigue (recupera parte de la costa mediterránea y parte de Hispania –Málaga y Almería–, pero no consigue reunificar); como cristiano quería unificar la fe del Imperio bajo la unidad católica (y no lo consigue porque su mujer pertenece a una secta, la de los monofisitas –piensan que desde el momento de la encarnación hay unión de la naturaleza de hombre y Dios de Cristo–, y se presiona al Papa para que sea monofisita); y como legislador, sí que consigue el mayor éxito de todo el derecho y posterior (aunque ya estaba en marcha la recopilación de las normas más importantes, bajo su mandato se aprueba el Corpus Iuris Civilis).

Justiniano y la historia de Roma
Justiniano, emperador del Imperio Romano (527 - 565 d.C.). Imagen: Por el amor del arte

- La influencia del pensamiento cristiano en el mundo político


Con Constantino hemos visto que hay influencia, pero no va a ser solamente del cristianismo, sino también de los textos hebreos (cuando el primer rey de los hebreos aparece es ungido, y el pensamiento cristiano va a llevar ese elemento a la validez del emperador o del rey).

El pensamiento cristiano influye fundamentalmente con una visión distinta de la vida. Para los cristianos la vida no se agota, a diferencia de lo que pensaban los romanos. Para los cristianos la vida que tiene sentido es la vida eterna, por lo que lo que se hace en la Tierra es o ganarte la vida eterna o no. Para Aristóteles, la polis era el fin último del ser humano, sin embargo lo que dice el cristianismo es que la polis es un medio para lograr la vida eterna.

Esto influye en Constantino, que había visto que los cristianos estaban dispuestos a dar su vida por esas ideas, a pesar de todas las persecuciones y ejecuciones. Quiere a cristianos en los cargos de confianza porque confía en esa honradez. Lo que se encuentra es con una división entre cristianos, que procede de la frase de “Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”: una corriente defiende no intervenir en política, pues son asuntos mundanos, pero otro sector entiende que hay que participar en la política para luchar por el bien común. Constantino se aprovecha de esta circunstancia para que algunos cristianos de prestigio le ayudan a gobernar.

+ Personaje determinante: San Ambrosio, romano converso que demostró honestidad en los cargos ejercidos antes de ser obispo


Uno de los personajes más relevantes es Ambrosio. Ambrosio era un patricio romano, pagano, no cristiano, pero era honesto y honrado, magistrado en Milán. La gente le tenía en gran estima, porque lo que le llegaba lo resolvía con justicia.

Hay un momento en el que Ambrosio decide estudiar la doctrina cristiana y se hace catecúmeno. Y al morir el obispo de Milán el pueblo lo aclama como obispo, aún sin ser aún cristiano, y acaba siendo el obispo de Milán, siendo respaldado por el emperador.

Ambrosio es consejero del emperador Graciano y del general Teodosio. Lo que promueve es la cooperación Iglesia/Imperio en cuestiones comunes, que afectan a la moral y al gobierno político, manteniendo en todo lo demás la idea de separación.

E influye notablemente en la conversión y pensamiento de San Agustín.

+ El pensamiento político de San Agustín


San Agustín es el pensador más importante de todos estos siglos. El último pensador importante había sido Séneca, en el siglo I. Hasta el siglo IV-V no se produce un pensador de esta talla (hay otro que es Plotino, que no tiene influencia política, y por ello no lo vamos a ver).

Nace en Tagaste, hoy Argelia, que era territorio romano. Allí se educa, va a la universidad (por así decirlo, el equivalente). Su madre es cristiana (igual que la de Constantino era Santa Elena, la de San Agustín era Santa Mónica), y trata de llevarle por el buen camino, pero éste pasa de su madre, y se apunta a la secta maniquea.

¿Por qué se hace San Agustín maniqueo? Para él, el maniqueísmo tiene una explicación del bien y del mal mucho más lógica que la que aportaba el cristianismo. Lo que aportaba el maniqueísmo es que todo o es bueno o es malo, es el enfrentamiento continuo entre el bien y el mal, hay un principio del bien (Dios) y un principio del mal (Ahrimán). Cuando triunfa el principio del bien las cosas son buenas y cuando no, pues son malas. Si Dios era infinitamente bueno, San Agustín no tenía explicación para explicar la existencia del mal en el mundo. La explicación que da el maniqueísmo es que Dios no lo controla todo, y esto le convenció, era un tipo bastante racional.

En el 383 se traslada a Roma (para ganarse la vida como profesor de retórica, monta su propia escuela de retórica, aunque se encuentra con el problema de que los alumnos no le pagan), y posteriormente se va a Milán (sale allí una plaza de profesor de la corte imperial, con un sueldo fijo, y gana la plaza).

Empieza a leer a Plotino. Plotino es neoplatónico, hasta el punto de que el emperador en algún momento le ha dado permiso a Plotino para fundar una polis con el modelo de la república y las leyes de Platón, de sus dos libros, pero después le dice que no, se arrepiente. Plotino es un tipo que además de neoplatónico también ha leído a los cristianos, y tiene una explicación para la existencia del bien y del mal, que a San Agustín es la que le convence: el mal no tiene existencia por sí mismo, es ausencia de bien. Esto le convence más a San Agustín: el hombre tiene la libertad para actuar como quiere, y puede utilizarla para el mal.

Se termina convirtiendo cuando escucha a San Ambrosio. Acude a la catedral de Milán a escuchar los sermones de San Ambrosio, como el que va a escuchar una conferencia, por erudición, aunque no era cristiano, sólo para escucharle, pero acaba convirtiéndose.

En el 388 regresa a Tagaste, y una vez convertido prácticamente le obligan a hacerse sacerdote, al haber escasez de clero en el norte de África, y se ordena sacerdote. Al poco tiempo se convierte, le eligen obispo de Hipona.

En el 413 comienza a escribir la obra más importante del pensamiento político agustiniano, “La ciudad de Dios”, que son 22 tomos muy cortitos.

En el 430 muere. Está la ciudad cercada por los vándalos.

. Pensamiento social y político agustiniano

Se notan en San Agustín las raíces platónicas, sobre todo las adquiridas a través de Plotino. Habla de la sociabilidad natural del ser humano: el ser humano no forma la sociedad por instinto, como lo pueden hacer los animales, sino porque es capaz de darse cuenta, porque tiene razón, de que no basta con estar agrupados, sino que tienen que estar organizados con justicia y armonía. Algunos autores cristianos habían dicho que la sociedad se había formado por el pecado original, pero San Agustín dice que no, que la sociedad es natural, que aunque no hubiera habido pecado original el hombre se habría asociado.

¿Qué es lo que causa el pecado original? Lo que causa el pecado original es la autoridad dentro de la sociedad. Porque la naturaleza humana ha quedado dañada, la naturaleza no es nada, pero tiene una inclinación por el daño sufrido al egoísmo, a la violencia, etc. Y esto es lo que hace que se tenga que nombrar una autoridad para mantener el orden y la armonía (que no habría sido necesario de no haber existido ese pecado original).

Y ese pecado original es lo que permite que siga existiendo el despotismo. Son las deficiencias humanas, y no el poder per se, lo que da lugar a la posibilidad del despotismo.

El planteamiento que plantea San Agustín es el mismo que el platónico: gobierno con justicia y honestidad.

Sobre la autoridad deja muy claro que no puede haber un dominado. Lo que han hecho los emperadores hasta ese momento, de señores de todo y de todos, no está legitimado por nada absolutamente (algunos cristianos lo habían justificado por el pasaje del Génesis, I, 26, “Henchid y dominad la tierra”, pero San Agustín entiende que esto significa que el ser humano, por su superioridad sobre los animales, debe gobernar a los animales, pero no tiene ningún dominio sobre el ser humano).

En esa ciudad de Dios, plantea sus 22 volúmenes como pivotando sobre dos ciudades, una celeste (que él llama Jerusalén) y otra terrenal (Babilonia). Y plantea esos dos mundos o ciudades para decir que se puede pertenecer a una u a otra voluntariamente: a la celeste pertenecería toda persona honesta, honrada, justa, sea cristiana o no, mientras que a la terrenal o Babilonia pertenecerían los deshonestos, no honrados, injustos, etc. A cada una se accede por decisión personal, y se debe asumir la responsabilidad de la elección.

Un eclesiástico, un obispo, que fuese deshonesto, según San Agustín, pertenecería a la ciudad deshonesta, a Babilonia, son los hechos lo que marcan esto.

Él es teólogo y filósofo, plantea que si la polis es un medio para llegar al fin último, que es la vida eterna, evidentemente para alcanzar esa vida eterna se necesita también que le vaya bien a la polis. El fin de la iglesia es superior al del Estado, conseguir la vida eterna, frente a conseguir el bien material del Estado, por lo tanto en ocasiones el Estado tendrá que estar sometido a los principios de la Iglesia, porque se pueden conseguir muchos bienes materiales a coste de no conseguir la vida eterna.

Es como si estuviera justificando la objeción de conciencia. El Estado podría hacer leyes injustas, pero el pueblo tendría esa objeción de conciencia para no cumplirlas.

Los ámbitos de poder son totalmente independientes aunque tienen enlaces. Aquí San Agustín piensa que se debe participar en política para conseguir el bien común, frente a los que no quieren participar en política, desde la Iglesia.

Ante el soberano injusto solamente cabe la legítima defensa. Si el gobernador ha accedido legítimamente, y gobierna mal, no se puede deponer, pero si te ataca sí te puedes defender. Al tirano, aquel que ha accedido ilegítimamente al poder, sí se le puede deponer por la fuerza.

En el terreno jurídico admite la división estoica de la ley en eterna, natural y humana. La ley humana siempre tiene que respetar a la ley natural.

+ El pensamiento político posterior a San Agustín


. Boecio (480-524)

Tenemos a Boecio, que es un poco posterior. Pertenece a una familia aristocrática, en la que ha habido dos emperadores y un Papa, y su padre llega con Odoacro (que ya es el rey que gobierna en la península itálica como patricio bajo la supervisión del emperador de Oriente), es prefecto del pretorio, cargo sólo honorífico.

En el pensamiento de Boecio se advierten tanto ideas platónicas como aristotélicas. Es una persona culta, traduce a Aristóteles, tratando de armonizar el realismo aristotélico con el neoplatonismo y con el cristianismo.

Su obra más importante, estando ya en prisión, es la Consolación de la filosofía. ¿Qué es lo que le ha pasado? El rey gobierna bajo la influencia del Emperador bizantino, pero no quiere que se inmiscuya en sus asuntos, y considera enemigo suyo a todo aquel que mantiene relaciones con el emperador de Bizancio, y se interceptan unas cartas de un senador, dirigidas al emperador, y lo considera Odoacro como alta traición, iniciándosele un proceso que puede llevar a la pena de muerte, y Boecio accede defenderle, entendiendo Odoacro que Boecio también estaba implicado, condenándole igualmente. Lo que hay es una disputa de religión, un enfrentamiento soterrado, un rechazo al catolicismo de los godos.

Lo que sí se puede decir de Boecio es que era una persona honrada, honesta, con formación para gobernar, y que estaba dispuesta a ello aún perdiendo la vida.

. Casiodoro (485-578)

Casiodoro es discípulo de Boecio y sigue sus pasos. Es político, pero en un momento se harta de la política y de la persecución a los católicos.

Cumple con un cometido para que no haya más disputas en el reino, y es tratar de legitimar la sucesión de los ostrogodos. Casiodoro escribe unos panegíricos para tratar de justificar que la sucesión es legítima, buscando evitar guerras civiles.

+ Isidoro de Sevilla (636)


Nace en Cartagena, son cuatro hermanos y se quedan huérfanos desde muy pequeños.

La importancia de Isidoro, es que aparte de lo que influye en su época, es la correa de transmisión de todo el pensamiento clásico a su época, el siglo VI-VII, y en concreto a los visigodos. Ayuda a los reyes visigodos desde que se convierten al catolicismo.

Los reyes visigodos se encuentran en Hispania una población católica, y Recaredo se convierte, declarando religión oficial el catolicismo.

El Concilio IV de Toledo es importante para entenderlo. Aquí se fija que el gobierno del reino va a necesitar no solo de la autoridad del rey sino de la aristocracia y del episcopado. El rey no va a imponer su opinión, sino que va a pedir su consejo a la aristocracia y a la autoridad eclesiástica.

El procedimiento de sucesión real. Aquí es donde se ve con absoluta claridad la influencia del pensamiento hebreo, y del primer cristianismo, con la unción. Los cargos relevantes de la sociedad eligen quién va a ser el rey, en segundo lugar el rey tiene que jurar fidelidad al pueblo (comprometiéndose a gobernar con justicia), y en tercer lugar, tras esto, es cuando es ungido por el obispo, para convertirse en rey legítimo. Aunque hubieran tenido el poder antes, que normalmente lo tenía, porque se utilizaba el método de la asociación al trono, este procedimiento le da el poder de Derecho, y no sólo de hecho. Y por último el pueblo le jura fidelidad.

También se deciden en el Concilio IV de Toledo las garantías reales para la familia real saliente y sus colaboradores. La familia que llegaba al poder tendía a exterminar a la anterior familia, y en el Concilio IV de Toledo se establecen unas garantías de inmunidad.

. Otras aportaciones de San Isidoro de Sevilla

En San Agustín vemos que sólo era tirano el que accedía ilegítimamente al poder, no el que lo ejercía con injusticia. San Isidoro da el paso de considerar tirano tanto por un acceso ilegítimo como por un gobierno injusto. Y de ahí la frase: rex eris si recte facies et si non facies non eris: eres rey si gobiernas con rectitud, sino, no lo eres. Si no es honesto y honrado en su gobierno se le puede deponer. En la práctica, en vida de San Isidoro no se llegó a poner en práctica esa idea (se vio fundamentalmente con el enfrentamiento entre Leovigildo y Hermenegildo: Leovigildo era el rey, tenía dos hijos, Recaredo y Hermenegildo, Leovigildo era arriano, y está gobernando a su manera, pero Hermenegildo se había casado con una cristiana, se hace católico, su padre le había mandado gobernar en la Bética, y llega un momento en que Hermenegildo se harta de las persecuciones a los cristianos de su padre y se rebela, monta un ejército, pero pierde, es encarcelado, y en la cárcel un carcelero lo asesina).

San Isidoro en ningún momento justifica el levantamiento de Hermenegildo, porque su padre es el rey legítimo. En la teoría hace ese planteamiento, pero en la práctica cuando se da una situación asimilable, de un gobierno injusto, no.

San Isidoro rechaza el cesaropapismo (el cesaropapismo es el emperador que juega a querer gobernar la Iglesia también). Esto lo hace el rey Sisebuto, con buena intención, pero interviene en asuntos eclesiásticos, forzando a los judíos a convertirse al cristianismo, y San Isidoro se le pone completamente, entiende que el poder civil tiene su ámbito y no se tienen que mezclar.

San Isidoro quiere hacer una distinción entre el patrimonio personal del rey y de la Corona. Algo que ahora está totalmente claro, pero en esa época no existía esa distinción. El rey puede tener su patrimonio personal pero el reino no es suyo, así lo defendía San Isidoro.

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- Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas


+ Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (I): la Grecia arcaica, de la oligarquía a la democracia

+ Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (II): los inicios monárquicos de Roma

+ Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (III): la monarquía hebrea

+ Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (IV): Esparta, Atenas y Roma en el periodo presocrático, características de la época

+ Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (V): la organización política de Esparta

+ Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (VI): la organización política de Atenas

+ Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (VII): la república romana

+ Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (VIII): esplendor y muerte de la democracia en Atenas

+ Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (IX): Sócrates contra los sofistas

+ Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (X): el pensamiento político de Platón

+ Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (XI): el pensamiento de Aristóteles y nuevas corrientes filosóficas

+ Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (XII): la hegemonía de Roma

+ Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (XIII): Marco Tulio Cicerón

+ Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (XIV): Lucius Annaeus Séneca

+ Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (XV): Marco Aurelio

+ Historia de las Ideas Jurídicas y Políticas (XVII): la reinstauración del Imperio de occidente

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Apuntes de Historia de las Ideas Políticas y de las Instituciones Públicas recopilados por Javier García de Tiedra González, basados en las lecciones magistrales del Profesor Titular y Doctor José Justo Megías Quiros (Universidad de Cádiz).

Don José Justo Megías Quiros ha publicado varias obras, de entre las que queríamos destacar, a efectos de ampliar información, la que sigue: Historia de las ideas políticas: de la democracia griega a la monarquía medieval.