El Derecho supletorio en Mallorca



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Las fuentes mencionadas, es decir, las pragmáticas, privilegios, franquezas, buenos usos, ordenaciones y estilos, constituían el núcleo básico del Derecho mallorquín. Sin embargo, las mismas, además de no constituir un ordenamiento jurídico completo, se centraban fundamentalmente en la regulación política, administrativa y judicial, con lo que importantes aspectos de la vida del territorio relativos al derecho privado, quedaban al descubierto. Se hacía necesario, pues, acudir a un Derecho supletorio capaz de subvenir a las importantes lagunas que la vida de las islas planteaba.

Dada la gravitación que en la órbita catalana tuvo el reino de Mallorca, cabe pensar en la influencia directa y principal que el Derecho de Cataluña (Usatges y Constitucions) ejerció en la isla. Sin embargo, la realidad parece que fue diferente, ya que, con independencia de la aplicación del texto de los Usatges en materia penal, prevista ya en la Carta de franqueza de 1230, parece dudoso que el Derecho catalán adquiriese en conjunto carácter oficial como Derecho supletorio. Sirva de ejemplo la expresa derogación del Derecho catalán (en pugna con el común por la supletoriedad en Mallorca) realizada por Alfonso V en los capítulos de Cortes de 1439.

Lo contrario, es decir, la expresa aplicación del Derecho común como supletorio, en Mallorca, aparece de forma clara desde época temprana. A través de él se llenarán los vacíos dejados por una legislación insuficiente y volcada hacia aspectos políticos, administrativos y judiciales, con olvido de los de derecho privado.

De modo oficial esta supletoriedad del Derecho común era ya reconocida desde el privilegio de Jaime II de 1299, que confirmó y amplió la Carta de franquicia de 1230. En ella se ordenaba a los jueces resolver los litigios acudiendo primero al Derecho baleárico, después a los Usatges en materia de derecho penal y finalmente al ius commune.

La medida adoptada por Pedro IV en 1365, de que en defecto del Derecho propio de Mallorca, se aplicase en bloque el Derecho territorial del Principado, es decir, las Constituciones, privilegios y Usatges de Cataluña, se explica sólo dentro de un intento de "catalanizar" el Derecho de las islas. De esta forma se pretendía frenar la entrada del Derecho común y alentar los deseos de los repobladores catalanes de ver regidas las Baleares por su Derecho de origen. Sin embargo, en 1439 Alfonso V determinó de modo expreso que tras el Derecho de Mallorca se aplicase el Derecho común, con expresa derogación de los Usatges, con lo cual la autonomía jurídica de Mallorca quedó consolidada en lo sucesivo.

Fuente:
Manual básico de Historia del Derecho - Enrique Gacto Fernández, Juan Antonio Alejandre García, José María García Marín.